Fabricados con 250 g de microfibra de poliéster, estos trapeadores tienen una mayor capacidad de absorción y retención de suciedad por lo que el consumo de químicos para la limpieza y el consumo de agua se reducen considerablemente. Es un producto muy ligero que facilita el manejo por parte del usuario y a la vez ofrece la misma capacidad de absorción que un trapeador convencional de 500 g.

Los hilos de poliéster no permiten la proliferación de bacterias, por lo que este producto resulta ideal en lugares donde la higiene es un requisito indispensable, como son hospitales, guarderías, restaurantes, entre otros.